Essaouira es el contrapunto perfecto a Marrakech: viento del Atlántico, casas encaladas con contraventanas azules y un puerto donde los barcos de madera descargan sardinas cada mañana. Esta excursión a Essaouira desde Marrakech te lleva en unas tres horas por una carretera de llanuras y bosques de argán, con parada para ver a las famosas cabras subidas a los árboles.
La medina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se recorre a pie y sin agobios: sus calles son rectas, anchas y mucho más tranquilas que los zocos de Marrakech. Tendrás tiempo libre para pasear por la Skala, comer pescado a la brasa en el puerto y buscar artesanía de madera de tuya, la especialidad de la ciudad.
Si viajas a finales de junio, coincides con el Festival Gnaoua, que en 2026 se celebró del 25 al 27 de junio. Para otros planes de un día, revisa nuestras excursiones privadas desde Marrakech.